Nuestros sentidos no son siempre capaces de transmitir una imagen fiel de la realidad. Esto es debido a los trastornos de la percepción, los cuales tienen distintos niveles: Agnosia. Incapacidad de identificar y reconocer las informaciones que llegan a través de los sentidos, especialmente la vista, aunque la persona tenga bien su capacidad intelectual. Ilusiones. Es una deformación del objeto percibido, debido a una percepción falsa o a un error en el reconocimiento. Se distinguen varios tipos de ilusiones:
Por falta de atención. Son frecuentes en la vida cotidiana.
Ilusiones catatímicas. Deforman los objetos o situaciones por influencia de los sentimientos o emociones.
Pareidolias. Son ilusiones fantásticas, propias de la imaginación. Consiste en darle forma definida a algo que no la tiene.
Alucinaciones. Son percepciones sin objeto. Según el canal sensorial por el que se perciben, se dividen en:
Acústicas. Se experimentan como ruidos, voces o murmullos. Suelen ser desagradables para los pacientes.
Visuales. Se presentan en personas con trastornos orgánico-cerebrales y en intoxicaciones graves. Suelen ver objetos móviles, animales, personas de pequeño tamaño, caras grotescas que se burlan de ellos.
Gustativas y olfativas. Se presentan en algunas personas deprimidas y esquizofrénicas que, influidas por sus delirios, pueden sentir olor a veneno en su comida o incluso saborearlo.
Táctiles. Se refieren a sensaciones en la piel como picores, pinchazos o corrientes eléctricas por la piel.
Agnosia. Incapacidad de identificar y reconocer las informaciones que llegan a través de los sentidos, especialmente la vista, aunque la persona tenga bien su capacidad intelectual.
Ilusiones. Es una deformación del objeto percibido, debido a una percepción falsa o a un error en el reconocimiento. Se distinguen varios tipos de ilusiones:
Alucinaciones. Son percepciones sin objeto. Según el canal sensorial por el que se perciben, se dividen en: